La diversidad de razas que existe en este país, mayor a la de cualquier otro en el mundo, crea un ángulo fascinante y complicado para analizar su vida política.
Por eso uno de los temas más “estudiados” por estos días es el del voto por razas.
Dos preguntas llenan, en plana recta final de elecciones, el espacio de los analistas políticos:
¿Qué tanto del éxito de Barack Obama se debe al voto Afro Americano?
Y la otra ¿Será el voto latino el que sostenga a Hillary Clinton hasta la victoria?
Como inmigrantes hispanos, y aunque el tema del voto Afro Americano es también interesante, debemos concentrarnos en lo que más directamente nos impacta, porque podemos influirlo.
“La Raza del Noroeste” no es un periódico político, y por tanto no podemos, no debemos, hacer complejos análisis o pronósticos en este tema.
Pero podemos resumir lo que dicen los expertos, para tratar de entenderlo.
La señora Clinton recibió, desde hace tiempo, el respaldo de varios de los hispanos más reconocidos en la vida política del país, principalmente de la señora Dolores Huerta, compañera sindical de César Chávez; y del señor Antonio Villaraigoza, alcalde de Los Angeles.
Con este apoyo la señora Clinton pudo ganar con amplia ventaja en California, estado con alta población hispana, y cuenta con seguir venciendo a Obama en otros estados con alta influencia de los nuestros, como Texas.
¿Por qué no ha podido Obama contrarrestar la fuerza de Clinton con el votante hispano?
Los analistas coinciden en que se debe a que no trabajó lo suficiente, al principio de la jornada, para atraer el voto de los nuestros.
Y ahora vá a ser difícil para él (aunque no imposible) cerrar ese espacio; el tiempo se acaba y no se ven claras las estrategias, o personajes apoyándolo, que Obama podría presentar para cerrar esta brecha.
Sin embargo, hay un tema crucial en la decisión de los votantes hispanos, y es el de la reforma a inmigración.
Aunque es cierto que no todos los hispanos con derecho actual al voto, favorecen una reforma migratoria detallada, y considerada con los inmigrantes trabajadores sin documentos, si está demostrado (en estudios de Pew Hispanic Center) que la mayoría no solo simpatiza con los otros inmigrantes, sino que mira a este tema como muy importante.
Los votantes hispanos deberán primero definir cuál es su posición sobre inmigración; y si es favorable con los trabajadores indocumentados, estudiar qué candidato realmente está comprometido con apoyarlos.
Es difícil afirmar que el voto latino vá a definir estas elecciones; pero sabemos que vá a contar más que en cualquier elección anterior.
Por eso se debe votar a consciencia, y suficientemente informado sobre este tema, tan crítico para los nuestros.